La Proeza de la Memoria: Recordar el Pasado para Forjar el Futuro

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Kevin Zhu | Marzo 21, 2025

Ciudad de Panamá, Panamá. — En un mundo donde la crueldad se ha vuelve norma, la decisión de ayudar al prójimo se convierte en un acto de resistencia contra la deshumanización.


Cuando el mundo pierde su humanidad, son estos gestos los que la sostienen, y más que salvar una vida, se trata de recordar que la vida sigue teniendo valor. Que incluso los tiempos más oscuros, elegir la bondad es lo que nos distingue de las bestias. Es, quizás, lo único que nos mantiene humanos.


Las ideas del odio y división pueden desencadenar horrores inimaginables y quizás, ayudar a generar consciencia hoy, en una época donde vemos resurgir discursos y divisiones que recuerdan, aunque sean un poco, los pensamientos que dieron orígenes a las tragedias como las guerras mundiales.


Es clave entender cómo pasó esos eventos, porque los horrores que sucedieron en el pasado no surgieron de la nada, fueron el resultado de un proceso.



Todo empieza con ideas, con rumores y prejuicios que se propagaron y terminaron aceptándose como verdades. Luego vinieron las divisiones, las restricciones, las leyes que separaron al uno del otro, la guerra y cuando el odio se vuelve parte del día a día, será demasiado tarde. Lo que parece impensable, terminará ocurriendo.


La historia nos ha enseñado que nadie ve el abismo hasta que hemos caído en él.


Todo comienza con pequeñas justificaciones, con discursos que siembran rencor, con la idea de que uno vale más que el otro, y si no prestamos atención, los errores del pasado volverán a repetirse.


Por eso hoy, no podemos olvidar. Podemos aprender de quienes nos precedieron en lugar de repetir los mismos errores. El pasado nos muestra el camino que no debemos volver a recorrer, y más aún, el futuro depende del que elijamos aprender del pasado.


Tenemos la oportunidad de hacer las cosas diferentes, de no dejarnos arrastrar por la indiferencia, de no permitir que el odio nos ciegue. Porque si algo nos ha demostrado la historia, es que el odio destruye, pero la memoria puede salvarnos, y hoy, más que nunca, necesitamos recordar.